12 de mai de 2015

  • EE.UU.: El examen de la ONU en materia de derechos humanos pondrá en evidencia fallas


    Es necesario abordar preocupaciones de larga data y problemas nuevos


    Los gobiernos en el Consejo de Derechos Humanos deben presionar a EE.UU. sobre la vigilancia de masas, la violencia policial y la detención de las familias inmigrantes. EE.UU. debería aprovechar la oportunidad para comprometerse seriamente a revocar estas prácticas abusivas.
    Antonio Ginatta, director de incidencia del Programa sobre Estados Unidos

    (Ginebra) – Estados Unidos debe asumir compromisos concretos para abordar graves problemas de derechos humanos durante una revisión de Naciones Unidas de su historial de derechos humanos, señaló hoy Human Rights Watch.

    El 11 de mayo de 2015 EE.UU. será sometido a su segundo Examen Periódico Universal (EPU) ante el Consejo de Derechos Humanos de la ONU en Ginebra. Durante este proceso, los países miembros del organismo analizarán antiguas promesas y nuevas preocupaciones en materia de derechos humanos de EE.UU. El Consejo de Derechos Humanos de la ONU evalúa periódicamente el progreso en derechos humanos de todos los miembros cada cuatro años y medio. El primer examen de EE.UU. fue en 2010.

    “En la revisión de derechos humanos de la ONU, EE.UU se ha mostrado fuerte en la forma pero débil en el contenido”, dijo Antonio Ginatta, director de incidencia del Programa sobre Estados Unidos de Human Rights Watch. “EE.UU. tiene muy poco progreso que presentar en comparación con la cantidad de promesas que hizo durante su primer Examen Periódico Universal”.

    Durante la revisión actual de la ONU, Human Rights Watch ha expresado su inquietud sobre los recién revelados programas de vigilancia de masas, así como su preocupación por temas de larga data como la detención indefinida sin juicio en la Bahía de Guantánamo y la falta de rendición de cuentas por la tortura cometida bajo gobiernos anteriores.

    La ONU estableció el proceso de EPU en 2006. Para la evaluación, cada país presenta un informe sobre su situación en materia de derechos y responden a las preguntas y recomendaciones presentadas por los países miembros de la ONU en el Consejo de Derechos Humanos. Todos los 193 países miembros son sometidos a estos exámenes.

    EE.UU. desplegó una amplia consulta con organizaciones no gubernamentales en el período previo a su EPU. En su primer examen en 2010, aceptó 171 recomendaciones del total de 240 de otros países miembros. Sin embargo, EE.UU. en gran medida no ha cumplido con estas recomendaciones. Por ejemplo, EE.UU. acordó:
    • Tomar medidas para “mejorar las condiciones de vida en su sistema de prisiones”, “incrementar sus esfuerzos para eliminar la presunta brutalidad y el uso excesivo de la fuerza por parte de los agentes del orden” contra latinos, afroamericanos e inmigrantes indocumentados, y estudiar las disparidades raciales en la aplicación de la pena de muerte. Cinco años después, EE.UU. no ha hecho mucho respecto a estas recomendaciones.
    • “Investigar cuidadosamente cada caso” que implique la detención de inmigrantes y garantizar condiciones de detención migratoria que cumplan con las normas internacionales. Si bien los organismos de la ONU se oponen a la detención de niños inmigrantes, este año EE.UU. ha detenido a menores y a sus madres.
    • Buscar la ratificación de tratados internacionales de derechos humanos fundamentales, incluida la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, la Convención sobre la Eliminación de todas las Formas de Discriminación contra la Mujer y la Convención sobre los Derechos del Niño. El gobierno de Obama presentó sólo la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad al Senado para su aprobación, y no consiguió reunir la mayoría de dos tercios necesaria para su ratificación.
    Los países miembros de la ONU deben pedir que EE.UU. rinda cuenta por los compromisos que adquirió en materia de derechos humanos, además de asegurarse de que las nuevas recomendaciones sean concretas, específicas y medibles, dijo Human Rights Watch.

    “Los gobiernos en el Consejo de Derechos Humanos deben presionar a EE.UU. sobre la vigilancia de masas, la violencia policial y la detención de las familias inmigrantes”, aseguró Ginatta. “EE.UU. debería aprovechar la oportunidad para comprometerse seriamente a revocar estas prácticas abusivas”.
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